Renace el dolor
Mierda... ¿Cómo es posible? hace poco volvió a la carga.
¿Lo hace adrede o no se da cuenta? Creo que sabe que lo hace, pero disimula. ¿Cómo un recuerdo puede hacer TANTO daño?
Unido al desprecio, quizás, acaba por hundirme en la miseria. Es como una droga. Le detesto, le odio, me repugna, pero soy incapaz de vivir sin verle. Y cuando le veo,mi muro de indiferencia se derrumba sepultándome.
Y numerosas veces poco me falta para echarme a llorar delante de todos, tener que soportar las constantes preguntas... "¿Qué te pasa?" "No te veo buena cara..." ¿¿¡¡Por qué fingís vuestra preocupación??!! Sé que no os importo, no os he importado nunca, sólo os motiva vuestra inoportuna curiosidad.
Tan sólo una persona es capaz de comprender la magnitud de mi obsesión, de escucharme hasta que no me quedan palabras, de respetar mi silencio y consolar mi maltratada alma. Y no sé qué haría sin ella. Pero el desahogo no renueva el alma, ni borra los recuerdos. Y vuelven a torturarme sin piedad cada día, desvaneciéndose al caer rendida de llorar cada noche.
Ainara



Enkar dijo
... te comprendo ...
1 Mayo 2007 | 11:34 PM